22 DE FEBRERO: DÍA DE LA ANTÁRTIDA
Hoy celebramos 108 años de presencia argentina ininterrumpida en el Continente Blanco

Figura en los mapas; todos sabemos que existe, y muy pocos la han visitado. Lo cierto es que hoy, miércoles 22 de febrero, se conmemorarán los 108 años de presencia argentina ininterrumpida en la Antártida.
Desde 1904, los primeros 40 años esa presencia fue única en el territorio antártico. Luego se sumaron chilenos y británicos, que reclamaron soberanía sobre la misma superficie. Los acuerdos suscriptos posteriormente con Chile establecieron compartir esos territorios y ocuparlos exclusivamente con fines científicos.
En la actualidad, Argentina mantiene seis bases permanentes en la Antártida, las más conocidas de las cuales son Marambio, Esperanza y Belgrano II.
Pero pocos saben que el 22 de febrero es el Día de la Antártida Argentina. Incluso, por el hecho de que a esa altura del año los colegios se encuentran en receso, la fecha no se recuerda y prácticamente no se enseña a los alumnos.
22 DE FEBRERO DÍA DE LA ANTARTIDA ARGENTINA ES HORA DE CONSOLIDAR LAS VENTAJAS
Por: Alejandro Bertotto
"Estamos empezando lo que debió hacerse hace 50 años, para que dentro de 50 años no nos reprochen no haber hecho lo que debíamos hacer". Hernán Pujato 1951.
En los últimos tiempos hemos visto con optimismo publicaciones que hablan de la instalación de un muelle antártico, que parecen mostrar –si fuese bien orientado- el inicio de un genuino protagonismo fueguino en la logística antártica internacional, mas allá de las ventajas obtenidas por el puerto de Ushuaia en lo relativo al tránsito del Turismo Antártico Internacional. Estas acciones, presentadas a la comunidad como un éxito inobjetable, será tal, si los fueguinos nos ponemos a trabajar seriamente y en medidas concretas y efectivas para consolidar esa preminencia y conseguimos ocupar un lugar de decisión en la administración de las herramientas logísticas que se vislumbran en el puerto local y ya no nos conformamos con entretenernos en “contar pasajeros que enriquecen a terceros”. Si nos ubicamos en un lugar que nos permita razonar las causas del éxito turístico de Ushuaia como puerto antártico, veremos que basados en los mismos principios y con un diagnóstico preciso, concreto y certero nos permitirá continuar con solidez en el camino de afianzar, el concepto “Ushuaia, Puerta de Entrada a la Antártida”, ya no para los cruceros y buques de expedición turística, sino como proveedores de servicios específicamente antárticos. De esto se trata, los armadores de los buques de turismo antártico no son “seducidos” por prolijas y coloridas folleterías de turismo y promoción, ellos normalmente venden sus productos al pasajero utilizando esas herramientas, pero desde ya, no toman sus decisiones comerciales con la misma medicina. El tránsito de turismo antártico por nuestro puerto no se fundamenta prioritariamente por la belleza del lugar, ni con la difusión de los encantos del dulce de calafate, - aunque obviamente estas realidades favorecen al producto buscado-, sino que por el contrario obedece a ventajas objetivas, operativas, comerciales, económicas y financieras que representa para el armador el puerto a utilizar. En este tema, y ciertamente por las ventajas naturales (influencia sobre el sector más benigno de la Antártida, ubicación, distancia, profundidad y abrigo) y operativas (calado, servicios, comunicaciones, costos, etc.) del puerto capitalino, sumado al eficiente servicio aéreo del Aeropuerto Internacional Malvinas Argentinas, han hecho de Ushuaia el lugar elegido para “puerto hogar” de la mayoría de los armadores de buques antárticos. Menos días de navegación, costos altos pero “accesibles” y una buena infraestructura de servicios han sido desde la provincialización de nuestro puerto, motivo suficiente para que la balanza se incline a favor de los fueguinos. Esto deberemos trasladarlo a otro tipo de expediciones, especialmente a aquellas que involucren a los Administradores del Programas Antárticos Internacionales (Estados Nacionales) e instituciones científicas, ambientales y hasta deportivas. Desde fines del siglo pasado, cuando Ushuaia comenzó a evidenciar el suficiente atractivo operativo de su puerto para el turismo, los países de la región se preparan, planifican nuevas estrategias y buscan con trabajo y constancia recomponer la situación para tratar de recuperar el tiempo, el dinero y el espacio perdido. Eso esta pasando con puertos que, hoy por hoy, desde el punto de vista logístico integral (más allá del turismo) son “más” puerta de entrada que Ushuaia. Afortunadamente para los fueguinos este tema empieza a constituirse, -para algunos importantes dirigentes-, en un tema de interés, un objetivo común, un asunto de estado, en el que deberemos estar todos atentos y comprometidos. Hace pocos días leí en los medios locales como nuestra gobernadora tomaba como bandera conceptos que hace bastante más de 15 años pretendimos instalar al proponer la Creación del Sistema Logístico Antártico, para planificar adecuadamente la actividad logística antártica como un nuevo y genuino polo de desarrollo económico para la población de la Tierra del Fuego y para la consolidación del concepto “Ushuaia Puerta de Entrada a la Antártida”, ya no sólo en el ámbito del turismo, sino que proponiendo fundamentalmente, captar buena parte de ese importante caudal millonario en dólares, que se mueve anualmente en la logística antártica internacional, en nuestra zona de influencia en el continente blanco y a los cuales hasta el presente no hemos sabido acceder debidamente. En la iniciación de este proyecto no terminan las responsabilidades de la dirigencia para poner en marcha la consolidación de Tierra del Fuego en la temática antártica, hará falta compromiso y mucho trabajo para que el sistema sea administrado en y con la provincia, sentada su autoridad en la mesa de decisiones y ocupando un rol protagónico. Así, ese será seguramente el motor que nos movilice y dé fuerzas para lograr bajar costos, esenciales en la ecuación económica de los administradores de programas antárticos; generar PyMES que abastezcan y sustenten al sistema y puestos de trabajo para nuestro pueblo que espera que quienes han sido beneficiados con su confianza, lleven a esta querida provincia adelante, y el futuro de sus hijos al lugar soñado por todos, para vivir en armonía compartiendo las riquezas que esta tierra nos ofrece. Si de veras ese es el camino que los fueguinos hemos decidido transitar, entonces si podremos decir que este 22 de febrero de 2012 debemos festejar, porque ya es hora de consolidar nuestras ventajas y disfrutar con expectativas el día de la Antártida Argentina, que como decimos en el caso Malvinas, es Argentina y también Fueguina. Y si así no fuera, Dios y el Pueblo de la Patria nos lo demandarán.
Es por eso que, como paliativo a esa situación de desconocimiento, algunas provincias como Buenos Aires han incluido en el calendario escolar el día 21 de junio como el Día de la Confraternidad Antártica, con el objetivo de «promover la difusión y toma de conciencia con respecto a la importancia de la presencia de nuestro país sobre el territorio Antártico».
Hoy se puede pisar con fines turísticos el «continente blanco», como se lo conoce, gracias a algunas compañías que realizan cruceros hacia la Antártida desde Ushuaia.
La presencia argentina se produjo en la segunda década del siglo XIX, aunque algunos afirman incluso que tuvo lugar a fines de dicho siglo. Eran buques que desde el puerto de Buenos Aires iban a las islas Malvinas. A fines del siglo XIX y principios del siglo pasado, la ayuda prestada por nuestro país a expediciones extranjeras, en particular la de Nordenskjöld, de Gerlache y Charcot, fueron debidamente apreciadas, quedando como resultado de aquellos días los nombres de algunas islas como islas Argentinas, Roca y Quintana, entre otras.
El también llamado sector antártico argentino integra una vasta área que ocupa el casquete polar austral. Esa zona está afectada a un régimen jurídico especial cuyo ámbito territorial abarca toda el área al sur de los 60º de latitud Sur.
La región está delimitada por los meridianos 25º y 74º Oeste y el paralelo 60º de latitud Sur y forma parte del que fuera Territorio Nacional de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, establecido por Decreto-Ley Nº 2129 de fecha 28 de febrero de 1957, hoy por ley provincial.
Desde 1904, los primeros 40 años esa presencia fue única en el territorio antártico. Luego se sumaron chilenos y británicos, que reclamaron soberanía sobre la misma superficie. Los acuerdos suscriptos posteriormente con Chile establecieron compartir esos territorios y ocuparlos exclusivamente con fines científicos.
En la actualidad, Argentina mantiene seis bases permanentes en la Antártida, las más conocidas de las cuales son Marambio, Esperanza y Belgrano II.
Pero pocos saben que el 22 de febrero es el Día de la Antártida Argentina. Incluso, por el hecho de que a esa altura del año los colegios se encuentran en receso, la fecha no se recuerda y prácticamente no se enseña a los alumnos.
22 DE FEBRERO DÍA DE LA ANTARTIDA ARGENTINA ES HORA DE CONSOLIDAR LAS VENTAJAS
Por: Alejandro Bertotto
"Estamos empezando lo que debió hacerse hace 50 años, para que dentro de 50 años no nos reprochen no haber hecho lo que debíamos hacer". Hernán Pujato 1951.
En los últimos tiempos hemos visto con optimismo publicaciones que hablan de la instalación de un muelle antártico, que parecen mostrar –si fuese bien orientado- el inicio de un genuino protagonismo fueguino en la logística antártica internacional, mas allá de las ventajas obtenidas por el puerto de Ushuaia en lo relativo al tránsito del Turismo Antártico Internacional. Estas acciones, presentadas a la comunidad como un éxito inobjetable, será tal, si los fueguinos nos ponemos a trabajar seriamente y en medidas concretas y efectivas para consolidar esa preminencia y conseguimos ocupar un lugar de decisión en la administración de las herramientas logísticas que se vislumbran en el puerto local y ya no nos conformamos con entretenernos en “contar pasajeros que enriquecen a terceros”. Si nos ubicamos en un lugar que nos permita razonar las causas del éxito turístico de Ushuaia como puerto antártico, veremos que basados en los mismos principios y con un diagnóstico preciso, concreto y certero nos permitirá continuar con solidez en el camino de afianzar, el concepto “Ushuaia, Puerta de Entrada a la Antártida”, ya no para los cruceros y buques de expedición turística, sino como proveedores de servicios específicamente antárticos. De esto se trata, los armadores de los buques de turismo antártico no son “seducidos” por prolijas y coloridas folleterías de turismo y promoción, ellos normalmente venden sus productos al pasajero utilizando esas herramientas, pero desde ya, no toman sus decisiones comerciales con la misma medicina. El tránsito de turismo antártico por nuestro puerto no se fundamenta prioritariamente por la belleza del lugar, ni con la difusión de los encantos del dulce de calafate, - aunque obviamente estas realidades favorecen al producto buscado-, sino que por el contrario obedece a ventajas objetivas, operativas, comerciales, económicas y financieras que representa para el armador el puerto a utilizar. En este tema, y ciertamente por las ventajas naturales (influencia sobre el sector más benigno de la Antártida, ubicación, distancia, profundidad y abrigo) y operativas (calado, servicios, comunicaciones, costos, etc.) del puerto capitalino, sumado al eficiente servicio aéreo del Aeropuerto Internacional Malvinas Argentinas, han hecho de Ushuaia el lugar elegido para “puerto hogar” de la mayoría de los armadores de buques antárticos. Menos días de navegación, costos altos pero “accesibles” y una buena infraestructura de servicios han sido desde la provincialización de nuestro puerto, motivo suficiente para que la balanza se incline a favor de los fueguinos. Esto deberemos trasladarlo a otro tipo de expediciones, especialmente a aquellas que involucren a los Administradores del Programas Antárticos Internacionales (Estados Nacionales) e instituciones científicas, ambientales y hasta deportivas. Desde fines del siglo pasado, cuando Ushuaia comenzó a evidenciar el suficiente atractivo operativo de su puerto para el turismo, los países de la región se preparan, planifican nuevas estrategias y buscan con trabajo y constancia recomponer la situación para tratar de recuperar el tiempo, el dinero y el espacio perdido. Eso esta pasando con puertos que, hoy por hoy, desde el punto de vista logístico integral (más allá del turismo) son “más” puerta de entrada que Ushuaia. Afortunadamente para los fueguinos este tema empieza a constituirse, -para algunos importantes dirigentes-, en un tema de interés, un objetivo común, un asunto de estado, en el que deberemos estar todos atentos y comprometidos. Hace pocos días leí en los medios locales como nuestra gobernadora tomaba como bandera conceptos que hace bastante más de 15 años pretendimos instalar al proponer la Creación del Sistema Logístico Antártico, para planificar adecuadamente la actividad logística antártica como un nuevo y genuino polo de desarrollo económico para la población de la Tierra del Fuego y para la consolidación del concepto “Ushuaia Puerta de Entrada a la Antártida”, ya no sólo en el ámbito del turismo, sino que proponiendo fundamentalmente, captar buena parte de ese importante caudal millonario en dólares, que se mueve anualmente en la logística antártica internacional, en nuestra zona de influencia en el continente blanco y a los cuales hasta el presente no hemos sabido acceder debidamente. En la iniciación de este proyecto no terminan las responsabilidades de la dirigencia para poner en marcha la consolidación de Tierra del Fuego en la temática antártica, hará falta compromiso y mucho trabajo para que el sistema sea administrado en y con la provincia, sentada su autoridad en la mesa de decisiones y ocupando un rol protagónico. Así, ese será seguramente el motor que nos movilice y dé fuerzas para lograr bajar costos, esenciales en la ecuación económica de los administradores de programas antárticos; generar PyMES que abastezcan y sustenten al sistema y puestos de trabajo para nuestro pueblo que espera que quienes han sido beneficiados con su confianza, lleven a esta querida provincia adelante, y el futuro de sus hijos al lugar soñado por todos, para vivir en armonía compartiendo las riquezas que esta tierra nos ofrece. Si de veras ese es el camino que los fueguinos hemos decidido transitar, entonces si podremos decir que este 22 de febrero de 2012 debemos festejar, porque ya es hora de consolidar nuestras ventajas y disfrutar con expectativas el día de la Antártida Argentina, que como decimos en el caso Malvinas, es Argentina y también Fueguina. Y si así no fuera, Dios y el Pueblo de la Patria nos lo demandarán.
Es por eso que, como paliativo a esa situación de desconocimiento, algunas provincias como Buenos Aires han incluido en el calendario escolar el día 21 de junio como el Día de la Confraternidad Antártica, con el objetivo de «promover la difusión y toma de conciencia con respecto a la importancia de la presencia de nuestro país sobre el territorio Antártico».
Hoy se puede pisar con fines turísticos el «continente blanco», como se lo conoce, gracias a algunas compañías que realizan cruceros hacia la Antártida desde Ushuaia.
La presencia argentina se produjo en la segunda década del siglo XIX, aunque algunos afirman incluso que tuvo lugar a fines de dicho siglo. Eran buques que desde el puerto de Buenos Aires iban a las islas Malvinas. A fines del siglo XIX y principios del siglo pasado, la ayuda prestada por nuestro país a expediciones extranjeras, en particular la de Nordenskjöld, de Gerlache y Charcot, fueron debidamente apreciadas, quedando como resultado de aquellos días los nombres de algunas islas como islas Argentinas, Roca y Quintana, entre otras.
El también llamado sector antártico argentino integra una vasta área que ocupa el casquete polar austral. Esa zona está afectada a un régimen jurídico especial cuyo ámbito territorial abarca toda el área al sur de los 60º de latitud Sur.
La región está delimitada por los meridianos 25º y 74º Oeste y el paralelo 60º de latitud Sur y forma parte del que fuera Territorio Nacional de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, establecido por Decreto-Ley Nº 2129 de fecha 28 de febrero de 1957, hoy por ley provincial.








