Pasadas las 18, personal de presidencia abrió las rejas que separan Casa Rosada de Plaza de Mayo, y arribó a la sede gubernamental el presidente Macri junto a su mujer, Juliana Awada.

Además, del balcón en donde se mostró el mandatario ante la multitud, colgaron una enorme bandera argentina, mientras se escuchaban más gritos a favor del Gobierno. El jefe de Estado, después de las 19, saludó a la gente, agitó su puño y besó una pequeña bandera. La Primera Dama, por su parte, también envió sus saludos a los asistentes y aplaudió.

Si bien no brindó un discurso, se vio cómo Macri, emocionado, gritaba y le agradecía a las personas que lo apoyaron, bajo el grito más escuchado desde el 11 de agosto pasado, una vez se conocieron los resultados de las PASO: “Sí se puede”.

La Plaza de Mayo estaba completamente llena y miles de personas elevaron cánticos para apoyar al presidente, que buscará la reelección en poco más de dos meses. Fueron poco más de 10 minutos los que estuvo el mandatario saludando a la gente.

Después reingresó a la Casa Rosada y cinco minutos después salió nuevamente, donde envió un corto mensaje transmitido en vivo a las redes sociales. “Decidimos cambiar porque queremos ser mejores”, dijo el presidente ante una cámara. Finalmente, a las 19.32, Mauricio Macri, emocionado, se despidió y entró de vuelta en la sede del Gobierno. A partir de este momento, la multitud comenzó a desconcentrarse de la Plaza. La marcha había terminado.