Solo el 27% de los diputados tuvo asistencia perfecta en 2025

Solo el 27% de los diputados nacionales logró asistencia perfecta a las sesiones del período ordinario de 2025, un dato que deja una pregunta abierta: ¿fue un año excepcional o apenas un anticipo de lo que puede venir en 2026?

Durante el año pasado, la Cámara de Diputados realizó 14 sesiones ordinarias entre el 1° de marzo y el 10 de diciembre. En ese lapso, más de siete de cada diez legisladores faltaron al menos una vez al recinto. Dicho de otro modo, la mayoría encontró al menos una razón para no estar sentada en su banca cuando sonó el timbre de votación.

El ranking del ausentismo dejó cifras difíciles de disimular. El peor registro fue el de Gerardo Cipolini (UCR, Chaco), con 11 ausencias, lo que representa el 78% de las sesiones. Apenas un escalón más abajo quedó José Gómez (Unión por la Patria, Santiago del Estero), con 10 faltas, es decir, cerca del 71% del total.

También aparecieron otros nombres con elevados niveles de inasistencia, como Manuel Aguirre, cuyo mandato finalizó en diciembre, y Alberto Arrúa y Agustín Domingo, del bloque Innovación Federal, un espacio que cerró el año con un dato elocuente: ninguno de sus diputados tuvo asistencia perfecta en 2025.

El recorte por provincias tampoco ofrece demasiado consuelo. En Mendoza, por ejemplo, solo 4 de los 10 diputados nacionales cumplieron con asistencia completa a lo largo del año legislativo.

Con este panorama, la pregunta se impone sola de cara a 2026. ¿Se trató de un año atípico, atravesado por el calendario electoral, o el ausentismo llegó para quedarse? ¿Habrá más sesiones y, en consecuencia, más bancas vacías, o el próximo período encontrará a los diputados con mayor vocación por el recinto?

Por ahora, el dato duro ya está sobre la mesa: en 2025, la asistencia perfecta fue la excepción y no la regla. El desafío para el nuevo año legislativo será demostrar que ir al Congreso no es un mérito extraordinario, sino apenas parte del trabajo.