Según la Cámara de Comercio, Río Grande sufre una “postergación permanente” por parte del Estado

El presidente de la Cámara de Comercio de Río Grande, José Luis Iglesias, cuestionó las demoras estructurales que, según afirmó, afectan a la ciudad desde hace décadas, y puso el foco en el rol del Estado provincial, el funcionamiento del puerto y el uso de fondos públicos.

Durante una entrevista en streaming, el dirigente empresario lanzó duras críticas al Gobierno de Tierra del Fuego y aseguró que las dilaciones hacia Río Grande constituyen una práctica recurrente. “La postergación es la moneda corriente con que nos paga el gobierno de Tierra del Fuego a Río Grande”, sostuvo, al referirse a reclamos históricos que, según dijo, no encuentran respuesta.

El puerto y las demoras históricas

Consultado sobre la intervención del puerto de Ushuaia, Iglesias ironizó sobre el impacto real de la medida y marcó diferencias con la situación de Río Grande. “Nosotros estamos esperando el puerto desde hace 70 años”, afirmó.

Según explicó, alrededor del 60% de la mercadería que llega a Río Grande ingresa por el puerto de Ushuaia, lo que vuelve estratégica cualquier definición sobre su funcionamiento. Sin embargo, se mostró escéptico respecto de los cambios anunciados. “No veo que haya cambiado nada. Cambiaron las figuritas que están al frente”, señaló.

Para el titular de la Cámara de Comercio, el problema no es solo de gestión sino de asumir responsabilidades. “Si viene mal el puerto, nosotros lo tenemos que arreglar”, ejemplificó, y cuestionó una cultura política que, según describió, busca excusas en lugar de soluciones estructurales.

Consecuencias sociales

Iglesias vinculó estas demoras con consecuencias sociales graves, agravadas por la condición insular de la provincia. En ese sentido, relató experiencias personales para ilustrar fallas en el sistema. “Todos hemos perdido amigos por falta de atención médica, porque la barcaza no pasaba o porque el avión no bajaba”, expresó.

A su entender, estos episodios reflejan un Estado que no responde de manera eficaz y una lógica en la que “nadie se hace cargo”, con responsabilidades que se trasladan sin resoluciones concretas.

Cuestionamientos al uso de fondos

Finalmente, el dirigente apuntó contra el manejo del Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva Fueguina (FAMP). Sostuvo que los recursos no siempre se destinan a su objetivo original y cuestionó que quienes aportan al fondo terminen beneficiándose de su utilización.

“Si los mismos que ponen la plata la usan para financiar sus empresas, evidentemente el fondo no cumple su función”, afirmó, al insistir en la necesidad de una mayor participación de Río Grande en las decisiones estratégicas de la provincia.