Familias de víctimas viales reclaman celeridad judicial

Padres que perdieron a sus hijos en siniestros de tránsito denuncian las dilataciones de los procesos, que impiden dar sepultura a los cuerpos y prolongan su «calvario».

Gladys Bizzonero, titular de la entidad Estrellas Amarillas, señaló la lentitud de la Justicia al abordar los casos de muertes al volante. «Sabemos que no es un tema que se resuelve de un mes para otro. Hay procesos judiciales donde llevan años. Para que te des una idea, un caso van a ser 17 años y el juicio civil aún está en proceso», detalló en radio Provincia.

La refrente agregó: «Es lamentable y es un calvario por el que tienen que pasar las familias ante una situación de un siniestro vial». En el caso específico de Juan Manuel Gramajo, fallecido en diciembre pasado, Bizzonero explicó: «Hoy por hoy lo que la familia pide, como todos estos casos, es justicia y celeridad, sobre todo por la liberación del cuerpo de Juan».

El reclamo encontró eco en Héctor López, padre de Juampi, otra víctima vial cuyo cuerpo tampoco ha recibido sepultura. «Es doloroso el tema de estar esperando, porque no podemos darle una instancia final, que imaginas que para nosotros, que hemos perdido nuestros hijos, es un peregrinar tremendo el día a día», expresó con angustia.

López, cuyo hijo falleció hace diez meses, atribuye las demoras a estrategias legales de la defensa. «La demora que a mí me plantearon en su momento es porque la parte que nosotros, en la causa penal, la persona que demanda al que manejaba la camioneta, pueden presentar algún argumento o alguna argucia judicial como para embarrar la cancha, para que todo quede en la nada», afirmó.

Aunque ambos entrevistados manifiestan una resignada fe en el sistema, destacan el dolor añadido que genera la espera. «Lo que no quiero es que el día de mañana… le pase a nadie más lo que me pasó a mí. Mi hijo salió a tomar un helado y por la irresponsabilidad total de otro pibe perdió la vida», concluyó López, resumiendo el sentimiento de innumerables familias atrapadas en una doble tragedia: la pérdida y la interminable búsqueda de justicia.