Puerto: Brisighelli expuso falencias crónicas y tarifas excesivas

El presidente de Fedecatur señala que, pese a la intervención nacional, persisten problemas de infraestructura de hace 25 años y aumentos tarifarios desmesurados para las empresas.

Ángel Brisighelli, empresario turístico de Ushuaia y presidente de la Federación de Cámaras de Turismo (Fedecatur), describió con crudeza las carencias históricas y los onerosos costos operativos del puerto, actualmente intervenido por la Nación, y cuya administración no muestra mejoras sustanciales ni soluciona viejos problemas.

En el streaming El Delivery TDF, aseguró que, en lo práctico, la intervención no ha generado consecuencias operativas relevantes para su actividad. Sin embargo, expuso una serie de deficiencias estructurales y tarifarias que afectan al comercio exterior y al turismo.

«Operativamente hablando, el puerto sigue trabajando con las agencias marítimas. Indudablemente el puerto tiene algunas falencias, tiene problemas. Hay problemas que tenemos identificados hace 25 años», afirmó Brisighelli.

El dirigente detalló que, a lo largo de décadas, los reclamos de los distintos sectores que operan en la terminal se repiten sin solución. «Algunas conversaciones son las mismas de hace 25 años. Ahora se lo ha mencionado un poco con esta historia de la intervención, pero el famoso sector 3 tiene las defensas rotas desde antes del año 2000 y las defensas siguen rotas», graficó.

Respecto a la viabilidad económica del puerto, Brisighelli señaló: «Es económicamente viable, claramente». No obstante, criticó la estructura de costos y la política tarifaria. «Hay una estructura burocrática muy alta, una estructura de costos muy alta, absolutamente imposible de justificar», señaló.

Explicó un aumento exponencial en los gastos de acceso para las empresas de turismo. «Este año el costo de ingresar con un vehículo aumentó un 1.600%», reveló, atribuyendo la subida a cambios en la modalidad de cobro, la dolarización de tarifas en un tipo de cambio oficial bajo y posteriores ajustes.

«Después eso se corrigió, hubo una revisión de esos valores. Nos quedamos solo con un 900% de aumento. Y eso se mantiene hasta abril», concluyó.

Sobre la intervención nacional, Ángel Brisighelli se mostró algo cauto, aunque con esperanzas: «No sé si la intervención es la solución a los problemas que el puerto tiene, honestamente. Pero sí tenemos que ser la isla de la fantasía donde todo funcionaba perfecto, donde era todo paz y amor y no había ningún tipo de inconveniente» concluyó el empresario.