El Gobierno simplificó la importación de mercaderías para uso personal

El Gobierno nacional avanzó en la simplificación del régimen de importación de mercaderías para uso personal, con el objetivo de reducir trámites burocráticos y agilizar los procesos aduaneros para personas humanas. La medida quedó formalizada a través de una resolución general de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), que introduce cambios operativos sin modificar el esquema impositivo vigente.

La nueva normativa alcanza a bienes nuevos o usados que ingresen al país sin fines comerciales ni industriales, siempre que su cantidad, calidad, variedad o valor permitan presumir que se trata de productos destinados al uso o consumo personal. En ese marco, la principal novedad es la digitalización integral del trámite, que elimina formularios en papel y centraliza la gestión en los sistemas informáticos de la Aduana.

A partir de ahora, las declaraciones se realizarán mediante el Sistema Informático Malvina (SIM), a través del módulo de Declaración Detallada, lo que permite una carga más ágil y estandarizada de la información. Según explicaron fuentes oficiales, el objetivo es “ordenar y simplificar” un procedimiento que hasta ahora combinaba instancias presenciales y documentación física, generando demoras y costos adicionales para los usuarios.

La resolución no implica una flexibilización de los controles ni una reducción de impuestos. Las mercaderías importadas bajo este régimen continúan alcanzadas por los derechos y gravámenes del régimen general de importación, cuyo cálculo se determina al momento de la verificación aduanera. También se mantienen vigentes las prohibiciones económicas y no económicas, así como la intervención de otros organismos del Estado cuando corresponda, como la ANMAT o el SENASA.

Desde el punto de vista oficial, la medida busca adecuar el sistema aduanero a un contexto de mayor volumen de compras personales en el exterior y de creciente uso de plataformas digitales, sin resignar capacidad de control por parte del Estado. En ese sentido, la digitalización apunta a mejorar la trazabilidad de las operaciones y a reducir la discrecionalidad administrativa.

Para los usuarios, el cambio representa un proceso más claro y previsible, con menos instancias presenciales y mayor autonomía para cumplir con los requisitos exigidos. En un escenario de reformas orientadas a la simplificación del comercio exterior, el nuevo régimen se presenta como un paso incremental que prioriza la eficiencia administrativa sin alterar el marco regulatorio de fondo.