Luis Galli, presidente y socio del Grupo Newsan, proyecta un escenario de recuperación para la economía argentina en 2026, aunque advierte que el consumo masivo avanzará a un ritmo moderado. En un contexto de estabilización macroeconómica y cambio de reglas de juego, el ejecutivo considera que el crecimiento estará más traccionado por la inversión que por una recomposición inmediata del poder adquisitivo.
Tras más de una década al frente de la compañía, Galli atravesó un proceso poco habitual en el empresariado local: pasó de CEO profesional a socio del holding, consolidando un modelo de gestión que combina gobierno corporativo con mentalidad de largo plazo. “La clave fue profesionalizar sin perder la esencia de empresa familiar”, explicó en una entrevista reciente.
Bajo su liderazgo, Newsan dejó de ser exclusivamente un grupo ligado a la electrónica y los electrodomésticos para convertirse en un conglomerado diversificado. A la histórica operación industrial en Tierra del Fuego se sumaron negocios de pesca —hoy uno de los principales motores exportadores del grupo— y, más recientemente, consumo masivo.
La adquisición del negocio de Procter & Gamble en Argentina marcó un punto de inflexión. Con esa operación, Newsan incorporó marcas líderes de cuidado personal y del hogar, ampliando su exposición a categorías de alta rotación. También avanzó en el segmento de belleza y fragancias con la compra del 50% de Cdimex. “La diversificación no es defensiva, es una estrategia de crecimiento”, señaló Galli.
En cuanto al escenario económico, el ejecutivo se muestra prudente pero optimista. “El consumo va a crecer, pero despacio”, resumió. Según su análisis, el actual proceso de ordenamiento macro prioriza la estabilidad, la baja de la inflación y la previsibilidad, condiciones necesarias para atraer inversiones, aunque con un impacto inicial limitado sobre el consumo.
Galli considera que, una vez despejada la incertidumbre electoral, comenzaron a verse señales de mejora, aunque aclara que la recuperación será desigual entre sectores. En ese sentido, remarca la importancia de contar con reglas claras, seguridad jurídica y marcos regulatorios estables, como los regímenes de promoción industrial y de inversiones, para sostener el desarrollo productivo.
De cara a 2026, la mirada es propositiva: un crecimiento gradual, con empresas obligadas a ganar eficiencia, diversificar riesgos y adaptarse a un mercado más competitivo. “Las oportunidades están, pero requieren visión de largo plazo”, concluye.



